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La familia de Luis y Celia – Carta n°28

13 de agosto de 2019

« Aquí es imposible tener un momento de tranquilidad. »

«Creo que voy a tener que dejar la carta para la noche, cuando estén todos acostados, porque aquí es imposible tener un momento de tranquilidad». Celia a su hija Paulina. C.F. 198, 29 de abril de 1877

Como Celia, todos, en un momento u otro, tenemos la experiencia de no disponer de «un momento de tranquilidad» cuando lo necesitamos.

Celia, madre, mujer activa que se preocupa por toda la familia, directora de empresa, con un trabajo que no termina nunca…, nos parece una mujer de nuestro tiempo.

Pero Celia no pierde la cabeza, ni descuida su relación con Dios con la familia y con sus amigos en los momentos en que su trabajo es excesivo.

En efecto, en una larga carta a Paulina nos entrega este mensaje : velemos para que el demasiado trabajo no nos lleve a descuidar nuestras relaciones. En el caso de Celia esto no sucede y la carta termina así : «Adiós, Paulina querida, Estoy deseando tener noticias tuyas. Me parece que hace un siglo que no te veo».

Seguimos reflexionando

El mismo Jesús se encontraba en esta situación cuando dijo a sus discípulos: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. Al desembarcar, Jesús vio una gran multitud y se compadeció de ella porque andaban como ovejas sin pastor y comenzó a enseñarles muchas cosas (Mc 6, 31-34)

Jesús invita al reposo para después emprender otra vez la misión con más fuerza y entrega. Puede parecer paradógico decir que falta tiempo, precisamente en tiempo de vacaciones, pero no lo es en absoluto, porque hay personas que no van de vacaciones; otras que tienen más trabajo, precisamente en ese tiempo vacacional. No debemos olvidar que muchas acogen en sus casas a hijos y nietos … ; que en esta época se realizan muchos encuentros familiares y amistosos…, visitas de parientes que viven lejos… (se podría seguir alargando la lista); de esta forma, se multiplican las relaciones y la experiencia de una gran disponibilidad para aceptar y recibir los imprevistos que Dios pone en nuestro camino.

Propósitos

Reflexionemos : En mi periodo vacacional, dentro de las prioridades que tienen que dar sentido a mi vida, ¿qué aspectos debería jerarquizar y por qué?
Qué cosas positivas puedo aportar a una relación que me resulta difícil el resto del año?
En mis vacaciones, ¿soy capaz de evangelizar con mi comportamiento y mi vida a los que están como ovejas sin pastor?
¿Por qué no aprovecho también mi tiempo de vacaciones para «renovar y prolongar mi tiempo de oración» ante el Señor?
Tenemos que trabajar para que estos propósitos no sean sólo para el tiempo vacacional. Debemos prolongarlos en nuestra vida diaria, también después de este periodo.

Rezar con Sor Emmanuelle

Nuestra Señora de todos los días

«Señora nuestra, tuviste verdaderamente la visita del ángel, la alegría de Isabel, de los pastores, de los magos y del vino de Caná. Pero también, Señora nuestra, y durante tantos años, la vida cotidiana, las preocupaciones de todas las madres, los trabajos de todas las esposas en un pequeño pueblo despreciado… Pero, Señora nuestra, pusiste todo tu amor en tantos humildes servicios, en tantos salmos repetidos sin cesar, en tantos gestos siempre renovables: la verdadera vida, Señora nuestra… Una vida que preparaba tu ofrenda en el Calvario y tu presencia en la Iglesia naciente. Esos grandes momentos de tu amor, Señora nuestra, antes de la gloria y del descanso junto a tu Hijo… ¡Reza por nosotros, Señora nuestra, en el día a día de nuestra cotidianidad hasta el gran día de nuestro encuentro! ¡Amén!»

Podéis contar con las oraciones de todo el equipo del Santuario de Alençon que os confía a la intercesión de Luis y Celia.

Guy Fournier, diácono, administrador del santuario Luis y Celia de Alençon

Gracias por vuestra actividad misionera. El equipo del Santuario os pide que difundáis esta carta y que nos mandéis las direcciones de vuestros amigos para que podamos enviársela también a ellos.
Esta carta puede ser distribuida en papel, mostrada vuestras relaciones, a vuestro párroco…